La ciencia ha demostrado que las emociones son el comienzo y el final de cada uno de los proyectos de vida, por lo que no podemos vivir sin ellas.

En Darwin la lógica y la razón pasan a un segundo plano cuando la emoción se hace presente en las personas. Os dejamos algunas reflexiones sobre las que estamos trabajando.

Gracias a la reacción emocional que supone el contacto con los animales la mente y en el cuerpo se preparan para la mejor respuesta posible.

La alegría ante cualquier hecho positivo les incita a repetir esa acción condicionando el comportamiento en el futuro.

Se ha demostrado que las emociones afectan a nuestra manera de ver y pensar el mundo, influyendo en la atención, en la memoria y el razonamiento lógico.

Necesitamos emociones para comunicarnos para tomar decisiones, nuestra emoción queda guardada en la memoria como un criterio a la hora de actuar.

Los animales nos transmiten esa la cualidad innata que tenemos los humanos ante la supervivencia, encontrándonos con la mejor versión de nosotros mismos… sin emoción no se puede sobrevivir.