La dislexia no solo afecta a la educación y al desarrollo cognitivo sino que paralelamente genera daños a nivel emocional y social, durante la intervención vamos a trabajar la autoestima, la seguridad, la confianza… el niño/a lee y escribe a un ser que no le observa que no le juzga, que no va a evaluarle.

 Los recursos y la metodología hacen de esta intervención otra manera de aprender con la colaboración del perro, el simple hecho de su visita es la motivación que produce la aptitud y cierta predisposición al aprendizaje. En Darwin apostamos por un proceso de enseñanza- aprendizaje activo y creativo pasando por el corazón.

Para muchas personas leer y escribir si echamos la vista atrás es aquella actividad donde susurrábamos “que no me toque”…  En su momento experimentamos esa sensación de sudor y malestar, el sentirnos observados…

 Los niños/as son muy vulnerables es por ello que la empatía es uno de los valores de este proyecto, conocer como se siente la persona con las que vamos a trabajar, queremos ayudarle a crecer y mejorar pero principalmente a sentirse mejor, mejor consigo mismo, por que para Darwin lo importante es el bienestar de las Personas.